Monitoreo hídrico y niveles de almacenamiento en las presas estatales

Un balance detallado sobre el estado de La Boca, El Cuchillo y Cerro Prieto frente a la demanda de agua en los hogares e industrias de Nuevo León.

AGENDA ESTATAL

10/20/20262 min read

La estabilidad del suministro de agua en el área conurbada depende de una vigilancia constante sobre las tres presas principales del estado. Tras los episodios de sequía en años recientes, cada metro cúbico acumulado se mide con criterio técnico riguroso. Mantener informada a la ciudadanía sobre las cifras reales permite dimensionar el estado de las reservas y anticipar cualquier ajuste en la red.

Capacidad actual en los principales embalses

La presa El Cuchillo mantiene un papel central gracias al funcionamiento sostenido de su segundo acueducto, asegurando el caudal hacia las plantas potabilizadoras de San Roque. Por su parte, La Boca conserva niveles operativos estables orientados tanto al consumo inmediato como al dinamismo económico de Santiago. En Linares, el vaso de Cerro Prieto continúa en supervisión continua para evaluar la velocidad de extracción frente a las variaciones estacionales.

Eficiencia en la red metropolitana

Más allá del volumen embalsado, la prioridad técnica de Servicios de Agua y Drenaje se centra en la reducción de fugas en tuberías matrices y la modulación de presiones nocturnas. La cultura del cuidado y la modernización de los sistemas de distribución son los dos pilares que evitarán escenarios críticos en los meses de mayor calor. La agenda hídrica sigue siendo el tema primordial para la viabilidad de Nuevo León.